La comunidad Nivaclé en Formosa sufre una severa escasez de agua y tierra, lo que limita gravemente sus posibilidades de producción agrícola y autosustento.
La falta de agua, evidenciada por la sequía de la represa utilizada para la fabricación de ladrillos, paraliza las actividades productivas. La tierra disponible es insuficiente para albergar a la creciente población, lo que genera preocupación por el futuro de las nuevas generaciones.
A pesar de las dificultades, la comunidad busca activamente soluciones, como la perforación de pozos y la ampliación de sus tierras, para poder sembrar y mantener sus cultivos, elementos esenciales para su supervivencia y desarrollo.