La llegada de Donald Trump al estadio generó interrupciones y dificultades para la transmisión. A pesar de los inconvenientes, el cronista se esfuerza por mantener el contacto y mostrar el ambiente festivo en los alrededores del estadio.
La gente se congrega en masa, muchos de ellos buscando entradas sobre la hora. Se observan fanáticos de diversas partes del mundo, unidos por la expectativa de la gran final.