Aficionados argentinos relatan sus experiencias y expectativas a pocas horas de la final de la Copa del Mundo en Nueva York. Muchos llegaron a la ciudad con la esperanza de conseguir entradas, a pesar de los altos precios de reventa que oscilan entre los 7.000 y 20.000 dólares.
Algunos afortunados lograron adquirir sus entradas con anticipación a través de la FIFA, mientras que otros continúan buscando oportunidades, dispuestos a pagar sumas considerables. La emoción y la ilusión son palpables entre los seguidores que han viajado desde diferentes partes del mundo para apoyar a su selección.
La conversación también giró en torno a la posibilidad de revender entradas por cifras aún mayores, pero la mayoría de los entrevistados enfatizan su deseo de asistir al partido y vivir la experiencia, más allá del aspecto económico.