Las noticias sobre el estado de Christopher son desalentadoras: su cuerpo no responde a la quimioterapia, el tumor ha crecido y se han detectado nuevos nódulos en la zona pélvica. Ante esta situación, se decide detener la quimioterapia.
Se planea un tratamiento alternativo con radiaciones cinco días a la semana, con la esperanza de que funcione y brinde más tiempo. La familia enfrenta la dura realidad de la progresión de la enfermedad.