Una ola de varicela afecta a miles de niños en la Franja de Gaza, con 9.300 casos reportados en las últimas dos semanas. La falta de tratamiento antiviral y las condiciones insalubres complican la situación.
En Deir al-Bala, un campo de desplazados rodeado de basura y aguas residuales, las madres y médicos luchan contra la infección. La ONU registró un alarmante número de casos, y la solución para los niños es, en muchos casos, simplemente soportar el dolor y esperar poder salir de la franja.
El pediatra Hacem Musle alerta sobre la imposibilidad de aislar a los pacientes en los más de 1.600 campamentos de desplazados activos, donde residen aproximadamente 1,7 millones de personas. La ONU también ha constatado plagas de roedores, parásitos y acumulación de basura en estos asentamientos.