Se comenta la tendencia de la gente a movilizarse y festejar en las calles después de cada partido, incluso en lugares no tan característicos como el Obelisco, sino en esquinas o plazas del barrio.
Se destaca que incluso personas que normalmente no salen de sus casas o se reúnen en pequeños grupos deciden salir a celebrar. La idea es ir al Obelisco o festejar en el barrio, independientemente del resultado, para celebrar juntos.