Se produjeron incidentes en el Obelisco, donde un grupo de personas arrojó botellas. La policía intervino para dispersar a la multitud, que intentaba evitar ser identificada cambiándose de ropa.
Las imágenes muestran a individuos recolectando botellas y lanzándolas, incluso golpeando a otras personas. Se observa cómo intentan ocultar su identidad para no ser reconocidos por las cámaras de seguridad. La situación generó corridas y confusión en la zona.
A pesar de los disturbios, el operativo de limpieza del gobierno de la ciudad comenzó a trabajar para despejar la basura y los destrozos. Se destaca que no se trató de una protesta, sino de actos de vandalismo aislados en medio de los festejos.