Se han implementado múltiples anillos de seguridad para acceder al estadio, descartando la posibilidad de reventa de entradas en las inmediaciones. El "tailgating", práctica común en otros estadios, no está permitido en el estadio MetLife de Nueva Jersey.
El acceso al estadio será estrictamente controlado, requiriendo la presentación del ticket para poder llegar a la zona. Esto impide la aglomeración de personas sin entrada, asegurando que solo los asistentes autorizados accedan al recinto. Se busca evitar cualquier tipo de reventa o acceso no autorizado.