Se discuten las complejidades y precios de las entradas para la final del Mundial, incluyendo la reventa y las políticas de acceso.
Se menciona que las entradas QR son transferibles hasta 40 minutos antes del partido, pero existen dudas sobre el acceso si se llega tarde, especialmente con entradas de reventa.
Se informa que las entradas de reventa no permiten el acceso una vez iniciado el partido y que la reventa solo es posible hasta 40 minutos antes del encuentro.
Se detallan precios exorbitantes para entradas, incluso en ubicaciones consideradas baratas, como una tercera bandeja en el MetLife que costaba 19.000 dólares, y boletos de última hora de la FIFA que aumentaron a 9.000 dólares.
Se califica el evento como el más caro en la historia de Estados Unidos en comparación con otros grandes eventos deportivos.