La previa de un partido importante se vive con gran concurrencia de público y mucha expectativa. A pesar de la especulación sobre un gran operativo policial, el ambiente se describe como tranquilo en el ingreso al estadio. Sin embargo, la principal problemática es la falta de entradas, con una gran cantidad de personas sin ticket que han viajado para el evento.
Se observa una mezcla de hinchas argentinos e ingleses en los accesos, rompiendo la lógica de ingresos diferenciados. La reventa de entradas es un tema central, con los revendedores buscando principalmente a los hinchas ingleses, quienes estarían dispuestos a pagar precios más elevados. Los hinchas argentinos, por su parte, manejan un promedio de pago de 2.000 a 2.500 pesos, considerando ya un precio elevado.
Se comenta sobre la posible inclusión de Nico González en el once inicial, aunque se espera la confirmación oficial. La información sobre la venta de entradas es confusa, con rumores de que podrían ser sorteadas minutos antes del partido. También se menciona una nueva normativa que prohíbe el ingreso de banderas al estadio.