Se reitera la idea de que la tribuna generó un desborde que se salió de control, a pesar de los intentos de domesticación.
Se valora positivamente este desborde, especialmente por la entrada de la bandera de las Malvinas, considerándolo un signo de entusiasmo y autenticidad.
"Bienvenido sea lo que pasó.", se concluye, mostrando aprobación por el resultado de los eventos.Se enfatiza que la bandera ingresó a la tribuna superando los controles, lo que demuestra la fuerza del sentimiento popular.