Charles enfrenta la inminente ejecución de su hipoteca debido a la pérdida de su cosecha y la imposibilidad de saldar su deuda con el banco. La mesa directiva del banco no otorga prórrogas, calificando la situación como una gran crueldad.
Se plantea la necesidad de saldar la deuda en el fin de semana para evitar la ejecución. Charles se muestra desesperado ante la falta de opciones y la crueldad del sistema bancario que no le da tiempo para recuperarse.