La desigualdad social y la brecha de inequidad son los riesgos más interconectados y relevantes en América Latina. El 1% más rico de la población concentra más riqueza que el 90% restante, evidenciando una profunda brecha que puede socavar los avances logrados en otros ámbitos.
Esta profunda desigualdad social representa un problema mayúsculo que puede anular los progresos en áreas como el cambio climático o la biodiversidad. La brecha de inequidad es el principal desafío a enfrentar en la región.