Miguel Bocio reporta desde el estadio donde se jugará la final, describiendo el intenso calor (33 grados) y el estado del campo de juego, que se encuentra un poco seco y necesitará riego.
Se especula que el calor podría afectar más a los jugadores españoles, aunque ambos equipos tratan bien la pelota. Se destaca la importancia de que dos equipos que juegan al fútbol con la pelota hayan llegado a la final, enviando un buen mensaje al deporte.