La FIFA planea vender pedazos del campo de juego donde se disputará la final del Mundial en New Jersey como souvenirs. Cada porción de tierra vendrá en un cuadrado de acrílico con un video que certifica su autenticidad.
El precio inicial es de 450 dólares, pero se estima que en la reventa podría alcanzar hasta 3000 dólares. Los periodistas debaten si pagarían por un recuerdo así, considerando su valor histórico y emocional.
Se compara esta iniciativa con la venta de pedazos del Muro de Berlín, destacando que es una forma de monetizar un evento histórico. Si bien algunos lo consideran un "lindo souvenir", otros cuestionan el alto precio y la idea de vender tierra.