Se expresa preocupación por el estado del campo de juego del estadio, el cual ha tenido un mes de uso intensivo. Se considera que las condiciones del césped podrían afectar el desempeño de ambos equipos.
El campo abierto y las probables altas temperaturas (alrededor de 30-31 grados) también son factores a considerar, ya que el clima adverso ha afectado previamente a Argentina en otros partidos del torneo.