Carlos Belloso relata las dificultades que enfrentó al regresar de la guerra, incluyendo la pérdida de su empleo en carpintería y la depresión.
A pesar de haber realizado terapia, que le fue útil en ciertos aspectos, encontró en el arte y el teatro un camino para su reconstrucción personal. Menciona haber trabajado en carpintería metálica y ascendido hasta jefe de depósito, pero decidió dejarlo para estudiar teatro.