El segmento profundiza en la importancia del nombre del Creador y de su hijo, Yeshua, como fuente de salvación. Se hace referencia a las Sagradas Escrituras (Torah, Tanaj, Brijadashah) donde se describe la historia de un "único Dios verdadero".
Se hace un llamado a dejar los dogmas religiosos y a buscar al Creador con todo el corazón, invocando su nombre y el de su hijo. Se menciona la importancia de la restauración del pueblo de Israel y la necesidad de hacer Teshuvah (arrepentimiento).
"En el nombre del creador del universo... hay salvación", se proclama, enfatizando que el conocimiento del Supremo y del Creador del universo es fundamental. Se invita a los creyentes a profundizar en la fe y a buscar las "aguas puras y cristalinas" que provienen del trono del Creador.