Los incendios originados en Canadá y Minnesota avanzan hacia el sur de Estados Unidos, afectando a New Jersey y Nueva York con una densa capa de humo.
Existe preocupación por la calidad del aire y la posible afectación de eventos masivos como la final en el MetLife Stadium, donde se esperan 82.000 personas.
El humo es tóxico para la respiración y se recomienda precaución, a la espera de vientos que puedan dispersarlo.