Una densa neblina, producto del humo de incendios forestales en Canadá, ha reducido drásticamente la visibilidad en Nueva York. El humo, transportado por el viento a más de mil kilómetros, crea un manto gris sobre la ciudad.
Las imágenes satelitales muestran la magnitud del fenómeno, con zonas pintadas de rojo que indican peligro por la baja calidad del aire. Se recomienda el uso de mascarillas para proteger la salud respiratoria ante la exposición prolongada.