La situación en Medio Oriente se ha intensificado con nuevos bombardeos estadounidenses contra infraestructuras iraníes, incluyendo puentes y centrales eléctricas en la ciudad portuaria de Bandar Camir.
Estos ataques, que forman parte de una ofensiva nocturna, han dejado al menos siete personas fallecidas y han afectado la infraestructura vial y de transporte. El precio del petróleo ha vuelto a subir como consecuencia de esta escalada.