Se reportan nuevos bombardeos de Estados Unidos en Medio Oriente, dirigidos particularmente hacia Irán. Esta escalada de tensión coincide con una semana de alta complejidad en la región.
Existe incertidumbre sobre si Netanyahu viajará a Estados Unidos para un encuentro con Trump, mientras el régimen iraní se muestra más inflexible y ha cerrado el estrecho de Ormuz, elevando el conflicto.
El Congreso estadounidense impuso restricciones a Trump para reiniciar hostilidades sin autorización, y los precios del petróleo se disparan, alimentados por la especulación. Se teme un posible cierre del Golfo Pérsico por parte de los hutíes de Yemen.