Se reporta el sexto día consecutivo de ataques entre Estados Unidos e Irán, con EE.UU. avanzando sobre infraestructura clave como puentes y vías férreas.
El objetivo de estos ataques es afectar el funcionamiento económico y logístico de Irán, además de sitios importantes para su desarrollo nuclear.
Se menciona la amenaza iraní de destruir infraestructura en el Golfo, incluyendo Qatar, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos, y un reporte de ataque a una planta de energía en Kuwait.
Ambos países expresan disposición a negociar, pero no se espera un acuerdo a corto plazo.