El alto costo de vida en el mundial, incluyendo hoteles, vuelos y entradas, está generando situaciones de desesperación entre los fanáticos. Muchos prefieren dormir en la calle con tal de conseguir una entrada, priorizando el acceso al partido por sobre otras comodidades.
La búsqueda del precio más bajo posible lleva a descuidar la seguridad y la ubicación, aumentando el riesgo de caer en trampas y estafas. Se advierte sobre la importancia de verificar la legitimidad de las ofertas para evitar ser víctima de engaños.