Una ola de infecciones por ciclosporiasis, transmitida por alimentos frescos, ha provocado 3.000 casos y decenas de hospitalizaciones en Estados Unidos desde mayo. El impacto ha sido especialmente alto en Michigan y otros estados del noreste y medio oeste.
Los departamentos de salud estatales y los CDC detectaron un aumento inusual de casos durante la temporada de mayor consumo de frutas y verduras. Las investigaciones para identificar la fuente del brote continúan, aunque hasta el momento no hay una fuente confirmada. Se han reportado 2.912 personas afectadas, con 86 hospitalizaciones, pero sin muertes informadas hasta ahora.