Se critica duramente al gobierno de Javier Milei por su inacción ante la violación del Acuerdo de Madrid por parte de un buque inglés, calificándolo de "vergonzoso" y "chupaculos" de Inglaterra y Estados Unidos.
Se argumenta que la falta de protesta formal se debe al miedo a que se cancele el viaje planeado de Milei a Inglaterra, evidenciando una sumisión a intereses extranjeros en detrimento de la soberanía nacional.