Se analiza el pasaje de Efesios 6 sobre la armadura espiritual y la importancia de la oración vigilante. Se enfatiza que la protección de la armadura no es suficiente para resistir los ataques del enemigo.
Se advierte sobre la necesidad de permanecer despiertos, orando y velando juntos con perseverancia e intercediendo constantemente, ya que la lucha no es contra seres humanos sino contra principados espirituales malignos.
Se compara al enemigo con un "león rugiente" que busca a quién devorar y con un ángel de luz que busca seducir. Se recalca que Dios es más poderoso que el enemigo y está siempre a nuestro lado.