Se realiza una oración pidiendo a Dios que intervenga y brinde solución a personas que atraviesan situaciones de desesperación, pérdida, problemas económicos y de salud, y que han buscado ayuda en diversas fuentes sin éxito.
Se invoca la liberación de enfermedades, depresión, angustia, dolor, opresión y cargas, tanto físicas como emocionales y espirituales, haciendo hincapié en que para Dios nada es imposible.
Se consagra y bendice un vaso con agua, pidiendo que al beber de ella se reciba la unción del Espíritu Santo, fuerzas para luchar y poder para vencer. Se invita a quienes reciben la oración a decir "gracias a Dios" y beber del agua como señal de fe y de la visita divina.