La celebración del triunfo de la selección argentina se extendió a lugares insospechados, como la Antártida, donde los 58 integrantes de la base Esperanza vivieron la euforia. A pesar de las extremas condiciones climáticas, con 30 grados bajo cero y sensación térmica de -30, los argentinos mantuvieron viva la pasión por el fútbol, compartiendo un momento de unidad y alegría.
La conexión con la figura de Diego Maradona fue palpable, con referencias a su legado y la emoción que aún genera en el pueblo argentino. La presencia de familiares de Diego, como su hermana Ana Maradona, en la cafetería añadió un toque emotivo a los festejos, sintiéndose "bendecidos" por estar cerca de la familia del ídolo.
Se destaca la camaradería y el espíritu de equipo, incluso en la Antártida, donde se organizaron para ver el partido y compartir una "picada" con hamburguesas, demostrando que la pasión por el fútbol trasciende cualquier barrera geográfica o climática.