La esquina de Segurola y Habana en el barrio de Devoto se ha convertido en un improvisado altar para Diego Armando Maradona. Decenas de personas se congregan en el lugar, mostrando su emoción y devoción por el ídolo.
Marianela, una joven de San Martín, expresó su profunda conexión con Maradona, a quien le pide "una más" para la semifinal. Relató que le pidió por la final de Qatar y sintió que fue escuchado, destacando la importancia de este día especial por el rival y por todo lo que Diego representó.
La gente se acerca a la esquina para recordar a Maradona, tocando bocina, tomando algo y compartiendo su fervor. El sentimiento de nostalgia y la esperanza de un "milagro" se mezclan en el ambiente, demostrando que el legado del Diez sigue muy vivo en el corazón de los argentinos.