En la Base Esperanza, ubicada en la Antártida, el personal celebró la victoria de la selección argentina a pesar de las extremas condiciones climáticas, con temperaturas de 23 grados bajo cero y vientos de hasta 130 km/h.
El teniente coronel Fernando Ezequiel Sosa y el suboficial principal Jorge Irrutia compartieron su experiencia, relatando la emoción del momento de la victoria y cómo salieron a festejar a pesar del frío polar. Destacaron que, a pesar de las bajas temperaturas, la euforia les impidió sentir el frío.