Los clubes de barrio enfrentan deudas millonarias de servicios básicos y dificultades para que las familias paguen las cuotas de las actividades deportivas, que rondan los 4.000 pesos por niño.
A pesar de la importancia de estos clubes en la formación de jóvenes y la contención social, la situación económica actual pone en riesgo su sostenibilidad.
Se hace un llamado a la intervención estatal para subsidiar a estos clubes, reconociendo su rol fundamental en la sociedad argentina más allá de lo puramente deportivo.