El impacto inmediato del anuncio de Donald Trump es el aumento del precio del barril de petróleo Brent, con el mayor incremento desde mayo de 2020. Esto podría tener consecuencias notorias en la economía, como la subida de la inflación y del precio de la gasolina en Estados Unidos.
Los inventarios de crudo en EE.UU. están en niveles mínimos históricos y la infraestructura de almacenamiento es envejecida. Además, Irán no permitirá el control del estrecho por parte de EE.UU., manteniendo su palanca de poder geopolítico.
El factor legal también es paradójico, ya que Trump anuncia un peaje del 20% sin autoridad ni infraestructura para cobrarlo, a pesar de que miembros de su gabinete defienden la gratuidad de las vías marítimas.