La pasión por el fútbol argentino trasciende fronteras, llegando hasta Bangladesh, donde miles de personas se congregan en pantallas gigantes para alentar a la Selección. La periodista Santiago Montag reporta desde allí, describiendo un ambiente festivo y similar al vivido en Argentina.
A pesar de las precarias condiciones económicas que enfrenta la mayoría de la población (con ingresos menores a dos dólares diarios), la fiebre por el Mundial y el apoyo a Argentina son evidentes. La gente se viste con camisetas albicelestes, creando un folclore particular que une a la comunidad.