Se describe un fenómeno particular en el Mundial: la gran cantidad de extranjeros vistiendo la camiseta de Argentina y de Messi. Este hecho llama la atención de los cronistas, quienes lo califican como un "fenómeno muy particular" y "muy particular".
Se menciona que incluso personas de otras nacionalidades, como un chino entrevistado, muestran un gran fanatismo por el equipo argentino, Messi y Scaloni, sin necesidad de hablar español. La presencia de argentinos en el exterior también es destacada, aunque se percibe un ambiente más "50 y 50" en cuanto a la proporción de hinchas en comparación con partidos anteriores.