Se destaca el impresionante apoyo internacional que recibe la selección argentina, con mención especial a la hinchada de Escocia e Irlanda, quienes demuestran un gran fervor por el equipo nacional.
Se reflexiona sobre cómo este apoyo, que trasciende lo deportivo, se vincula con la historia compartida y las tensiones políticas pasadas, como las relacionadas con Inglaterra e Irlanda. Se menciona que, si bien es discutible mezclar fútbol y política, este fenómeno permite un desahogo y fortalece el vínculo emocional con la selección.