Un hincha compartió su particular cábala para el partido Argentina-Inglaterra: usar una camiseta de Grecia y sobre ella, la de Messi. Aseguró que no las lavará hasta que termine el mundial, demostrando la fuerte carga supersticiosa que rodea al encuentro.
Este testimonio se suma a la variedad de rituales y expectativas que los fanáticos argentinos implementan para influir, desde lo simbólico, en el resultado del partido. La camiseta de Messi, en particular, se erige como un amuleto de buena suerte y un símbolo de esperanza para la victoria.