En una pizzería histórica de Buenos Aires, se presenta una iniciativa particular: el tradicional postre "sopa inglesa" ha sido renombrado como "postre Malvinas" en un contexto de cábala y sentimiento patrio ante el próximo partido contra Inglaterra.
El personal del local explica que esta idea surgió como un chiste pero fue tomando forma, y que no es la primera vez que se le cambia el nombre al postre en alusión a las Malvinas, ya que ocurrió también durante la guerra. El postre, que lleva el nombre de "sopa malvina", se sirve con moscato y es insignia de la casa.
Los clientes, tanto locales como turistas, reaccionan con curiosidad y aprobación ante el cambio de nombre, probando el postre y compartiendo sus expectativas para el partido. Se destaca la creatividad y el sentimiento argentino en esta peculiar tradición culinaria.