En Rosario, ciudad natal de Messi, se vive con gran expectativa el próximo partido, destacando el orgullo que sienten los rosarinos por su ídolo.
Se coincide con Scaloni en que el partido de mañana no debe mezclarse con cuestiones políticas, a pesar de la trascendencia histórica del encuentro.
Aunque algunos no son fanáticos del fútbol, se preparan para ver el partido, reconociendo la importancia de Messi y la selección para el país.