Se repasa el cuerpo arbitral designado para la semifinal entre Argentina e Inglaterra, destacando la presencia de Marco Di Bello y Juan Lara en el VAR, y Mauricio Mariani como cuarto árbitro.
Los comentaristas señalan que, en general, el Mundial 2026 ha sido de bajo nivel de polémicas arbitrales, a diferencia de otros torneos. Se menciona como excepción el partido entre Uruguay y España, donde se cuestionó la permisividad con el juego brusco.
Se elogia el dinamismo de los partidos y las nuevas reglas que buscan evitar la simulación y la pérdida de tiempo, atribuyendo parte de esto a la tecnología y a las decisiones tomadas, lo que ha resultado en un fútbol más fluido.