Se cuestionó una jugada en el partido contra Noruega donde la asistencia, presuntamente de un elemento externo al juego ("el cable"), generó dudas sobre la intervención del VAR. Se argumentó que la pelota no iba en dirección al arco y que la jugada debería haber sido revisada.
A pesar de la polémica, se reafirmó la necesidad de enfocarse en el próximo partido contra Inglaterra, un rival fuerte pero no "un cuco", confiando en la capacidad de Argentina para obtener la victoria.