Se destaca que la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual ha modificado la estructura de consumo de la poblaci\u00f3n, destinando una mayor parte de los ingresos a servicios p\u00fablicos.
A pesar de que los precios aumentan a un ritmo menor que antes, siguen subiendo, mientras que los salarios permanecen por detr\u00e1s de la inflaci\u00f3n.
Esto dificulta la adaptaci\u00f3n y la resignaci\u00f3n de ciertos consumos que antes se consideraban normales, como pagar una cochera.
Se enfatiza la complejidad de la situaci\u00f3n para una parte significativa de la poblaci\u00f3n, que enfrenta dificultades para administrar sus finanzas y ajustar sus gastos.