Empresas textiles están rematando stocks por debajo del costo, con descuentos de hasta el 50%, para afrontar la baja del consumo. Más del 60% de la maquinaria está parada y se han perdido 874 establecimientos desde 2023.
El sector textil atraviesa una situación crítica debido a la disminución del consumo y la falta de apoyo gubernamental, llevando a las empresas a liquidar mercadería incluso a pérdida para recuperar parte de la inversión.