Un payador llamado Pedro relata cómo surgió la canción que se popularizó durante el Mundial, inspirada en el deseo de "robarle un gol al ladrón y ganarse 100 años de perdón", frase que tenía pensada desde antes del torneo.
La canción, que inicialmente no estaba pensada para el contexto futbolístico, cobró gran fuerza tras la victoria contra Egipto y especialmente después del partido contra Suiza, generando una explosión mediática.
Pedro comparte el proceso creativo, incluyendo la colaboración de su hija Pauli en el video y la anécdota de cómo la letra se potenció al coincidir con el enfrentamiento contra Inglaterra, un clásico histórico.