La familia de un inmigrante latinoamericano que solicitó asilo en Estados Unidos fue separada tras ser detenido por la policía mientras intentaba volar un dron cerca del estadio donde se jugaría un partido del Mundial. A pesar de las garantías de las autoridades locales de que no se realizarían operativos de ICE durante el torneo, la política nacional de inmigración genera temor.
Human Rights Watch ha expresado preocupación y solicitado una tregua al ICE durante el Mundial, advirtiendo que las medidas de seguridad podrían ser utilizadas para perseguir a inmigrantes y solicitantes de asilo, en lugar de garantizar la seguridad de los aficionados. La política de separación familiar y deportación genera angustia en comunidades de inmigrantes.
En barrios como Corona, Queens, los residentes viven con el miedo a ser detenidos por agentes federales, afectando su rutina diaria y la de sus hijos. La situación política en Estados Unidos ensombrece la celebración del Mundial, generando incertidumbre y temor entre las familias inmigrantes, quienes temen ser separadas de sus seres queridos.