Se analiza la dificultad de gestionar la fama y sus efectos en la salud mental de las personalidades, contrastando casos como Mick Jagger, Ringo Starr y Paul McCartney, quienes han sabido capitalizarla, con otros que han sido destruidos por ella.
Se destaca la importancia de un entorno de contención fuerte, como el de Messi y su familia, para mantener el equilibrio. Se mencionan ejemplos de artistas que han caído en depresiones y adicciones, o que han sufrido la soledad a pesar de la aclamación popular.
Se resalta la capacidad de reconversión y actividad, como la de Paul McCartney al grabar un disco durante la pandemia, como claves para transitar la fama de manera saludable.