Una montañista argentina compartió su experiencia y preparación para el ascenso al Kilimanjaro, destacando la importancia de la fortaleza mental y física.
Señaló que la montaña presenta límites que permiten descubrir las propias capacidades de adaptación, incluso en situaciones básicas como dormir en una carpa.
Detalló que el entrenamiento debe ser consciente y advirtió sobre el mal agudo de montaña, conocido como "estar apunado", que se manifiesta con malestar físico debido a la falta de oxígeno.
Explicó que la vestimenta técnica, la velocidad de marcha y el equipo son cruciales, y que el ascenso al Kilimanjaro se realiza a pie, aunque existen zonas que requieren precaución y el uso de cuerdas para el descenso (rapel).
Subrayó la importancia del trabajo en equipo y la gestión del miedo, considerándolo un factor de alerta que, si no paraliza, es fundamental para la seguridad.