Se enfatiza que el primer requisito para una oración eficaz es pedir a Dios, considerándolo el "ABC de la vida cristiana".
Se reitera que Dios no da si no se le pide, y se introduce la importancia de la fe como condición para que Dios escuche.
Se enfatiza que el primer requisito para una oración eficaz es pedir a Dios, considerándolo el "ABC de la vida cristiana".
Se reitera que Dios no da si no se le pide, y se introduce la importancia de la fe como condición para que Dios escuche.