Existe la posibilidad de que el presidente Trump decida atacar una central nuclear en el centro de Irán, que podría contener tecnología para enriquecer uranio.
Esta central, ubicada a 600 metros bajo tierra, no fue atacada en 2025 por Estados Unidos, a pesar de las sospechas de enriquecimiento de uranio. El posible ataque es considerado una apuesta muy arriesgada por expertos, quienes advierten sobre la liberación de partículas radiactivas y contaminación.
La agencia atómica de la ONU ha criticado el uso de sitios nucleares como objetivos militares, tanto en conflictos pasados como en el actual. La situación genera preocupación por la imprevisibilidad de las acciones y la falta de control por parte de quienes "aprietan los botones".