Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán en el Estrecho de Ormuz, marcando la tercera noche consecutiva de bombardeos.
El mando central estadounidense afirmó que los ataques buscan imponer un alto costo a las fuerzas iraníes y mermar su capacidad de agredir el transporte marítimo comercial y a civiles.
A pesar de la escalada, Donald Trump no descarta la posibilidad de reanudar negociaciones y alcanzar un acuerdo bilateral, en un conflicto que tiene importantes repercusiones en el mercado energético global.